La Salle investiga qué impide el uso de la bicicleta en Bogotá y cómo masificarlas como medio de transporte April 01 2015

Buscando alternativas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos, el experto en transporte sustentable, Edder Velandia, docente de la Universidad de La Salle, presenta el libro BICI-On. La Bici y la eBike (bicicletas eléctricas), que es resultado de un proyecto de investigación que tenía dos objetivos: identificar las principales barreras del uso de la bicicleta como modo de transporte y proponer opciones para masificar su uso en Bogotá. 

El punto de arranque del estudio fue una realidad innegable. “Para muchos habitantes de Bogotá el principal dolor de cabeza es movilizarse diariamente en la ciudad. Los trancones sin importar la hora del día, el mal estado de las vías, la inseguridad, los conductores y transeúntes imprudentes, el exceso de ruido, la agresividad de los ciudadanos, la contaminación del aire, entre otros factores conforman un contexto en el que ir de un lugar a otro puede ser una verdadera pesadilla”, explica Velandia. 

El especialista en movilidad asegura que la primera conclusión de su estudio es “la necesidad urgente de reconfigurar el concepto de lo que es moverse diariamente en la ciudad, reconociendo en la bicicleta una opción de transporte positiva para muchos desplazamientos y situaciones cotidianas. Sin embargo, hay que tener claro que no siempre las personas se pueden mover en una cicloruta por el diseño de éstas; en algunos lugares de la ciudad existe el conflicto entre el peatón y el ciclista, y si nos trasladamos a otros espacios, el conflicto cambia entre el conductor de automóvil y el ciclista. Se genera la necesidad de crear un lugar único y exclusivo para el ciclista dentro de un plan de desarrollo urbano que tenga como prioridad organizar y garantizar cada uno de los espacios con independencia. Asimismo, la imposibilidad de una cobertura total de ciclorutas en la ciudad demanda una cultura vial de aceptación y respeto al ciclista”.

 

Experiencias exitosas a nivel mundial

 

En el libro se mencionan algunas experiencias exitosas a nivel mundial, por ejemplo: 

-  En Vancouver, Canadá, los buses del sistema de transporte pueden transportar bicicletas. 

-  En Berlín, Alemania, existen equipos para la recarga de bicicletas eléctricas con paneles solares. 

-  En Nueva York, EEUU, se han generado bici-corredores donde se protege al usuario 

-  En Buenos Aires, Argentina, las bicicletas públicas son gratuitas y existen corredores para bicicletas en zonas de menor tráfico 

-  En México D.F, la tarjeta del sistema integrado de transporte incluye al esquema de bicicletas públicas 

-  En Ecuador se han adecuado estacionamientos de bicicletas públicas próximas a las estaciones del trolebús y rutas compartidas.

 

Hay un sin número de casos que demuestran que sí es posible mejorar y ayudar a los ciudadanos a movilizarse tranquilos y seguros.

 

Principales limitantes del uso de la bicicleta en Bogotá

 

1. La inseguridad real en las calles o percibida entre la ciudadanía. 

2. El riesgo de accidente al reconocer que algunos desplazamientos se deben realizar en vías con tráfico compartido con los automóviles 

3. La exposición de los ciclistas a las emisiones vehiculares en corredores contaminados 

4. Las limitaciones de sitios de estacionamiento seguros 

5. En algunas zonas de la ciudad, las deficiencias de las ciclo-rutas (obstáculos, escalones, iluminación reducida, deterioro de la rasante, limitaciones de conectividad, ausencia de información al ciclista). 

6. En una ciudad como Bogotá,  el clima es una de las variables que tiene mayor influencia en la intención de uso de la bicicleta. Cuando las lluvias son fuertes, los problemas de drenaje urbano y mala calidad de la infraestructura vial limitan su uso. 

7. La ausencia de opciones que faciliten la intermodalidad (posibilidad de transporte de las bicis en buses del SITP, estacionamientos seguros en donde se pueda dejar la bici durante más de un día por situaciones de lluvia, cambios de actividades o cansancio). 

8. Limitaciones de servicios complementarios (sitios de descanso, bebederos, información, mantenimiento) 

9. La exposición de la carga u objetos personales durante el recorrido.

10. En algunos segmentos de la población tienen percepciones en las cuales el ciclista es una persona con una condición económica baja o que la bicicleta es un modo de transporte incómodo que genera un desgaste físico o que no está acorde a las actividades diarias. Estas percepciones pueden asociarse a marcos preconcebidos entre la población como resultado de modelos económicos y culturales donde el automóvil representa el ideal de transporte y bienestar.

 

Formas de masificar el uso de la bicicleta  en Bogotá

Edder Velandia asegura que en cuanto al uso de la bicicleta o la ebike es necesario:

 

1. Cada ciudadano debe convertirse en agente de cambio, pues todos los días se quiera o no, estamos sometidos a la movilidad y más allá de continuar con las críticas, se debe empezar por cambiar la actitud. Si no quieres usar la bici es una opción personal, sin embargo, debes reconocer sus bondades, desmontar los paradigmas alrededor de ella y el valor de los ciclistas para la movilidad de la ciudad

 

2. Generar carriles exclusivos dentro de las principales vías para que los ciclistas puedan movilizarse sin incomodar a los peatones ni a los vehículos con una infraestructura urbana especializada y complementaria (mantenimiento, descanso, información, intermodalidad). 

3. Generar incentivos económicos y sociales que eduquen y promuevan las diferentes formas para movilización de manera que cada ciudadano seleccione la que mejor se ajuste a sus necesidades. 

4. Crear estacionamientos seguros para bicicletas 

5. Gestionar esquemas de bicicletas públicas bajo esquemas cofinanciados por la ciudad 

6. Promover el uso de las bicicletas eléctricas como opción al automóvil, opción intermedia a la motocicleta y en operaciones comerciales, de vigilancia, publicidad, transporte y turismo 

7. Desarrollo urbano compacto, amable e integrado